Uno de los problemas que tiene Alemania es la baja natalidad, los motivos son varios, aunque son dos los que apuntan los especialistas. Por un lado se encuentra la decisión voluntaria de muchas parejas alemanas de retrasar la concepción y por otro se encuentran los altos precios que presentan los tratamientos de fertilidad para quienes desean la concepción pero no pueden.
Según una rueda de prensa, los médicos alemanes indican que los tratamientos de fertilidad se encuentran muy encarecidos, rondando los 2.000 euros, al parecer, la reforma del servicio de sanidad alemán que tuvo lugar en el año 2003, propició la subida de los precios de este tipo de tratamientos. Muchas parejas no pueden recurrir a ellos por ese motivo, según las estadísticas se ha reducido hasta un 50% la demanda de este servicio.
Los resultados son obvios, la natalidad alemana desciende. Un médico alemán indica que es vergonzoso que por un lado se intente fomentar la natalidad y por otro aumenten los precios de los tratamientos de fertilidad. La verdad es que no tiene ni pies ni cabeza y esta situación ocurre también en otros países, por ejemplo en el nuestro.
En cuanto al tratamiento se refiere, no hay excepciones, debe pagar lo mismo una familia humilde que una adinerada y pudiente. De momento, la solución que adopta Alemania es la financiación para quien no puede acceder a los tratamientos, aunque hasta el próximo mes de septiembre no darán a conocer el modelo a seguir.
Los gobiernos deberían concienciarse y facilitar la posibilidad de poder acceder a estos tratamientos, es más, deberían financiarlos en su totalidad, ¿es un problema de salud no?, eliminar las barreras que impiden el aumento de la natalidad propiciará un cambio de la situación actual europea.
Pero en Francia, país en donde también el gobierno ha implementado políticas de subvenciones para incentivar los nacimientos, se están viendo los resultados. Según cifras reportadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INSEE), con la tasa de fecundidad registrada durante el año 2006 de dos hijos por mujer, Francia sería el país más fecundo de Europa.
Esta tasa de natalidad es la más alta registrada en el país galo en los últimos 30 años.
Los tratamientos de reproducción asistida provocan que los nacimientos múltiples sean cada vez más habituales. Aunque no nacen seis de una vez todos los días, es cada vez más habitual, mientras que 20 años atrás era algo absolutamente extraordinario. En los tres años de andadura de Bebés y más nos hemos hecho eco de al menos 6 anuncios de nacimiento de sextillizos.
El último ha sucedido en Berlín, en el que han nacido cuatro niñas y dos niños con 27 semanas de gestación y con un peso de entre 800 y 900 gramos. Es una pena que en la foto sólo podamos ver a tres.
De momento su estado de salud es bueno y estable, aunque deberán permanecer ingresados al menos cinco semanas y luego evaluar si han pasado lo peor, ya que alrededor de un 30% de los bebés prematuros que nacen con un peso inferior al kilo presentan secuelas posteriores.
Si bien los prematuros tienen cada vez probabilidades más altas de salir adelante, nacer antes de término tiene sus consecuecias. Entre otras, que los bebés prematuros presentan problemas respiratorios y algunos, como es el caso de los sextillizos, no pueden ser alimentados desde el pecho de la madre (aunque sí con leche materna) porque no son capaces de succionar.
Deseamos que los seis pequeños consigan superar las dificultades a lo largo de estas semanas y que puedan crecer sanos y felices.
España sigue siendo uno de los países el mundo que más niños adopta. La mayoría de las adopciones siguen procediendo de China, y en segundo lugar de Rusia.
Quienes viven en España pueden comprobar que es bastante habitual ver por la calle a una niña de ojos rasgados paseando de la mano de sus padres adoptantes. Su política del hijo único ha provocado que se disparen las adopciones de niñas chinas hasta que el año pasado han endurecer las condiciones de adopción excluyendo por ejemplo a los obesos, los homosexuales y los solteros. Por su parte, Rusia ha hecho lo propio.
En las estrictas (y para muchos absurdas) restricciones que ha impuesto China a las adopción de niños por parejas extranjeras está el origen del bajón de un 40% de las adopciones en 2007 respecto del año anterior. 700 niños menos, provocando a su vez un descenso del 18% en el total de adopciones.
Como era de esperar, ante las dificultades, los padres que desean adoptar un hijo han cambiado el foco hacia otro país: Etiopía, actualmente el tercer país de origen de adopciones seguido de Ucrania y Colombia. El año pasado se han registrado 481 adopciones de niños etíopes, 177 más que el año anterior.
Lo cierto es que pongan las restricciones que pongan, los padres que sienten el deseo de adoptar buscarán siempre una alternativa para realizar su irrenunciable sueño de formar una familia.
.: Las niñas de los países industrializados pueden alegremente jugar con todo tipo de juguetes, una de sus preferencias son quizá las muñecas, combinan sus momentos de juego con una estabilidad familiar y una adecuada educación, al menos esto debería ser así :.
Sin embargo, las niñas de los países tercermundistas, aún cuando cuentan con edades de 5 o 6 añitos, tienen un juguete que en realidad es una responsabilidad enorme, cuidar a un hermanito que en ocasiones llega a ser un bebé de pocos meses.
Hoy se cumplen tres décadas del nacimiento de Louise Brown, la primer bebé concebida por fecundación in vitro, en ese entonces un inédito tratamiento de fertilización asistida en el cual muchas parejas infértiles vieron la posibilidad de hacer realidad su sueño de ser padres.
La niña se convirtió en todo un símbolo, la historia de la medicina reproductiva encuentra en su nacimiento un antes y un después. Sin lugar a dudas, fue un hito en la historia de la humanidad.
La técnica consistió en unir artificialmente un óvulo con un espermatozoide por primera vez fuera del cuerpo humano, esperar a que se formara el embrión dentro de un tubo de ensayo y se dividiera 64 veces para implantarlo luego en el útero de la madre donde fue gestado.
Treinta años después somos testigos de cómo aquella desconocida técnica se ha ido perfeccionando permitiendo dar vida a más de tres millones de niños en todo el mundo.
Se calcula que nacen 200.000 bebés a través de la fecundación in vitro cada año. Desde luego, los avances permiten que el éxito del tratamiento sea cada vez más efectivo, hace tres décadas el porcentaje de embarazos era de entre un 12 y un 15%, mientras que en la actualidad está entre un 40 y un 50%.
Aún queda muchos por perfeccionar, especialmente en relación al proceso de implantación del embrión en el útero y en reducir el número de embriones transferidos para evitar partos prematuros en embarazos múltiples.
Los investigadores están en ello, pero de momento celebremos la vida de todos los niños nacidos gracias a esta técnica en los últimos 30 años.
El controvertido fenómeno de las Baby Box, una versión moderna de los antiguos ?tornos? donde abandonar a los bebés no deseados, se está extendiendo por diversos países del mundo.
Al igual que se implementó en países como Bélgica, Alemania, Italia, Austria, Hungría, Sudáfrica, Suiza, Eslovaquia y hace muy poco sabíamos que serían también instaladas en la India, ha llegada ahora el turno de Japón donde comenzará a funcionar este mes una cabina preparada para dejar a los bebés en el hospital de Kumamoto, al suroeste del país.
Llamado en japonés la cuna de la cigüeña, tiene la forma de una incubadora con una temperatura constante de 36 grados a la que se accede por una puerta desde fuera del hospital.
Al dejar al bebé, la madre podrá recoger una carta en la que se le explica cómo contactar al hospital si cambia de parecer y decide volver a recoger su hijo.
Es una triste realidad, pero una realidad que hay que asumir por el bien de los bebés no deseados que todos los días son abandonados a su suerte en las calles. Si alguien los encuentra a tiempo, sobreviven; sino, están destinados a morir. Suena duro pero lamentablemente es así.
Por eso, aunque esta plaga de buzones para abandonar a los bebés pueda generar muchas críticas pues según algunos fomenta el abandono, son muchas las vidas que se han salvado gracias a este sistema.
Como he dicho alguna vez, creo que alguien que toma la tremenda decisión de abandonar a un hijo lo hará donde sea. Al menos se les da la opción de hacerlo en un sitio seguro para el bebé dándole la posibilidad de vivir.
El canal plus emite la serie ?El mundo en pañales? serie compuesta por seis episodios producidos por Wall to Wall TV, una de las productoras británicas más vanguardistas del mundo.
?El mundo es pañales? está dedicada a analizar el comportamiento de los bebés en sus primeros años de vida. El documental ha tenido un tratamiento científico, sin embargo, tiene algunos toques humorísticos sobre todo en las situaciones que se enfrentan los padres de niños pequeños.
La realización de la serie ha contado con el asesoramiento de médicos, pedagogos y psicólogos que han permitido que los espectadores vean el mundo a través de los ojos de un bebé.
“En el principio…”, “Primeros pasos”, “Agárralo como puedas”, “El poder de la palabra”, “El pensador” y “Tu y yo” son los títulos de los seis episodios que los abonados a Canal Plus podrán ver y descubrir aspectos desconocidos en la vida de un bebé.
El primer episodio se emitirá este sábado 19 a las 14:30.
La empresa Plasmagen ha diseñado un análisis que se realiza a la embarazada a las ocho semanas de gestación a través de la cual se puede saber el sexo del bebé con un 99% de fiabilidad.
En Alemania el aborto es legal dentro de las 12 primeras semanas de gestación, por eso el novedoso test ha generado un dilema ético sobre si conocer el sexo del bebé en una etapa precoz del embarazo elevaría el número de abortos voluntarios.
Algunos científicos creen que podría convertirse en una forma legal de selección de sexo, que permitiría abortar los bebés del sexo no deseado, especialmente peligroso en países donde las niñas son consideradas una carga para la familia.
Por su parte, la Sociedad alemana de Genética Humana califica la prueba de ?una forma sangrienta de selección? y planea prohibirla, pues asegura que es un medio para que los abortos aumenten notablemente en Alemania, que ya de por sí tiene una tasa alta.
Una prueba para saber el sexo del bebé a las pocas semanas entusiasmará a muchos padres ansiosos por conocer si esperan un niño o una niña.
Sería lamentable que se prohibiese una prueba que significa un avance científico porque haya quienes no la empleen tan ingenuamente y puedan mal utilizarla.
Este vídeo acompaña la noticia del último Informe del Estado Mundial de las Madres 2008 presentado por Save The Children, que analiza 146 países de todo el mundo en relación con las condiciones para la maternidad y las supervivencia de los niños.
Después del noveno puesto en el que se situaba España en el Informe de 2006, y en el de 2007, el país ha descendido en bienestar de madres e hijos, pasando a colocarse en el número 12. Irlanda, Alemania y Francia son los 3 países que han pasado por delante de España en este listado ya que se ha considerado que las condiciones sanitarias y sociales para tener hijos son mejores.
Las imágenes del vídeo apuntan algunas razones. Tiene mucho que ver en ello algunas deficiencias que encontramos en España y que venimos señalando desde Bebés y más en muchas ocasiones, como la menor e insuficiente duración de las bajas por maternidad, el suspenso en conciliación laboral y familiar…
También las diferencias en el salario entre hombres y mujeres o las escasas ayudas económicas provocan que la edad en que una mujer decide ser madre se retrase cada vez más, con el consiguiente riesgo de partos prematuros y complicaciones médicas para que los bebés salgan adelante.
Los países que mejoran en todo ello a España son, por orden, Suecia (con unas condiciones de permisos envidiable), Noruega, Islandia (también hablamos sobre su “buena vida”), Nueva Zelanda, Dinamarca, Australia, Finlandia, Irlanda, Alemania, Francia y Países Bajos (además, en Holanda están los niños más felices).
A pesar de todo esto, que se debe luchar por mejorar, podemos decir que estamos en una dulce situación si nos comparamos con otros países.