Ayer fue el Día Internacional de los Abuelos, a los que hoy dedicamos una entrada para su tranquilidad y la de sus hijos, cuidar de los nietos no afecta al bienestar de los abuelos a largo plazo.
Esta es la conclusión a la que han llegado los investigadores de la Universidad de Chicago y otras tres universidades, desterrando antiguas conclusiones de otros estudios que sugerían que la tensión y el esfuerzo podía menguar el bienestar y la salud de los mayores.
13.000 abuelos voluntarios participaron en el estudio, incluidos los que cuidaban a sus nietos a diario porque las madres estaban presas o bajo tratamientos médicos.
Del total de abuelos estudiados, el 29% de mujeres y el 22% de varones, se ocupaban de sus nietos unas 50 horas al año, mientras que el 7% de abuelas y el 5% de abuelos vivían con sus hijos y con sus nietos, y algo menos del 3% de abuelos vivían solos con sus nietos.
Según los datos de la investigación, al inicio de los cuidados de los menores que vivían con los abuelos, notaron que desmejoró su salud, pero pasado un tiempo recuperaban su bienestar. Se trataba más bien de síntomas depresivos que desaparecían al continuar con el cuidado de sus nietos.
Pero los abuelos que cuidaban de sus nietos esporádicamente, no sufrieron ninguna variación en su salud, y es que para muchos abuelos, al menos los que conocemos, parece que rejuvenecen cuando están con sus nietos.
Cuando me entero de este tipo de noticias me consterno al pensar en los padres que han perdido a su bebé o cuyo bebé ha quedado con graves lesiones a causa de una mala práctica en el parto. Desde luego, no hay indemnización millonaria que lo pague.
La mala asistencia en el parto es una de las especialidades médicas con mayor número de reclamaciones. En esta ocasión el resultado ha sido una indemnización de 1.073.990 de euros obligada a pagar al médico por la falta de monitorización del estado del bebé durante el parto, sistema que permite controlar las contracciones de la madre así como la frecuencia cardíaca, la vitalidad y la oxigenación del bebé.
El parto duró 12 horas y el bebé sólo fue monitorizado 42 minutos, por lo que la sentencia de la Audiencia Provincial de La Coruña dictamina que la “monitorización deviene absolutamente imprescindible cuando concurren factores de riesgo, entre los que se incluyen la estimulación del parto y la administración de anestesia epidural. Sólo en el caso de gestantes de bajo riesgo se admite en el protocolo de 2004 que puede ser recomendable la auscultación intermitente”.
La noticia me lleva a reflexionar sobre dos cosas. Por un lado, cómo por desinformación y por la nula participación que se les da a los padres en el parto, éstos se entregan ciegamente a lo que digan los médicos, que como vemos, también se equivocan.
Por el otro, que por culpa de la extrema medicalización (estimulación artificial del parto, anestesia epidural) se están convirtiendo partos de bajo riesgo en partos de riesgo. En este caso el juez determina que la estimulación al parto y la anestesia epidural son considerados factores de riesgo haciendo imprescindible la monitorización continua del bebé.
La monitorización continua implica correas conectadas a una máquina y un electrodo colocado en la cabeza del bebé que controlan su estado durante toda la dilatación por si pudiera haber sufrimiento fetal, pero que a la vez impide la libertad de movimiento de la madre lo cual ayuda a favorecer el parto. Deberían existir sistemas de monitorización que permitieran ambas cosas.
Como nos comentaba Mireia, se puede realizar una monitorización fetal intermitente cada 20 o 30 minutos siempre y cuando el parto sea de bajo riesgo. Pareciera que cuanto más se medicalizan los partos más necesidad hay de interferir en el proceso.
Podemos quedarnos muy tranquilos, pues España ostenta el quinto puesto en el ranking de calidad de vida para los niños entre los 21 países más ricos del mundo, según un estudio de Unicef.
El informe anual de Innocenti titulado ‘Pobreza infantil en perspectiva: Un panorama del bienestar infantil en los países ricos’ puntúa seis categorías esenciales obtenidas de analizar más de 40 variables sobre el bienestar de los niños como los niveles de pobreza, de salud o las relaciones padres-hijos.
En cuanto a las categorías, nos ubica en un puesto satisfactorio (6º) en salud y seguridad. En cambio, bajamos hasta el puesto 15 en educación.
Lo más interesante es que en cuanto a calidad de vida subjetiva, es decir desde el punto de vista de los niños, obtenemos el segundo puesto, detrás de los holandeses.
Eso quiere decir que los niños españoles se sienten felices con su calidad de vida.
Los cuatro países que se nos adelantan en el listado general son Holanda, que lidera el ranking, Suecia, Dinamarca y Finlandia.
Preocupan el Reino Unido y los Estados Unidos que obtuvieron los últimos puestos de la lista.
En medio de la polémica abierta en la sociedad española por la modificación de la Ley del aborto algunas instituciones han decidido que el mejor modo de ayudar a una mujer a decidir con total libertad es proporcionarle ayuda económica a las jóvenes embarazadas que no tienen suficientes medios.
La entidad que ha desarrollado este programa es la Conselleria de Bienestar Social del Gobierno Valenciano y tiene como objetivo manifiesto el “incentivar la natalidad en la Comunidad y garantizar que todas aquellas mujeres en condiciones de dificultad pero que quieran dar a luz, tengan toda la cobertura y toda la ayuda de la Administración”.
La cuantía será de 600 euros al mes y tendrá una duración máxima de 36 meses. De este modo se pretende ofrecer a las mujeres jóvenes y con problemas económicos serios la posibilidad de optar por seguir adelante con un embarazo si la razón para abortar fuera la imposibilidad de mantenerse a si misma y a su hijo.
La dotación económica del programa es de 6 millones y medio de euros y podrá ser ampliada si las necesidades reales lo indicasen necesario. Las madres podrán acceder a ella directamente o a través de asociaciones juveniles.
La medida, sin duda, está pensada para reducir las tasas de abortos, pero es una noticia excelente sea cual sea la motivación última, pues solamente ofreciendo apoyo, seguridad y ayudas económicas a las madres jóvenes, su decisión será mucho más libre.
Este vídeo acompaña la noticia del último Informe del Estado Mundial de las Madres 2008 presentado por Save The Children, que analiza 146 países de todo el mundo en relación con las condiciones para la maternidad y las supervivencia de los niños.
Después del noveno puesto en el que se situaba España en el Informe de 2006, y en el de 2007, el país ha descendido en bienestar de madres e hijos, pasando a colocarse en el número 12. Irlanda, Alemania y Francia son los 3 países que han pasado por delante de España en este listado ya que se ha considerado que las condiciones sanitarias y sociales para tener hijos son mejores.
Las imágenes del vídeo apuntan algunas razones. Tiene mucho que ver en ello algunas deficiencias que encontramos en España y que venimos señalando desde Bebés y más en muchas ocasiones, como la menor e insuficiente duración de las bajas por maternidad, el suspenso en conciliación laboral y familiar…
También las diferencias en el salario entre hombres y mujeres o las escasas ayudas económicas provocan que la edad en que una mujer decide ser madre se retrase cada vez más, con el consiguiente riesgo de partos prematuros y complicaciones médicas para que los bebés salgan adelante.
Los países que mejoran en todo ello a España son, por orden, Suecia (con unas condiciones de permisos envidiable), Noruega, Islandia (también hablamos sobre su “buena vida”), Nueva Zelanda, Dinamarca, Australia, Finlandia, Irlanda, Alemania, Francia y Países Bajos (además, en Holanda están los niños más felices).
A pesar de todo esto, que se debe luchar por mejorar, podemos decir que estamos en una dulce situación si nos comparamos con otros países.
Durante el embarazo debes de realizar chequeos periódicos con tu doctor u obstetra para ir midiendo mes a mes el desarrollo del feto y determinar el bienestar de dicho proceso.
Pero hay situaciones que no sabemos controlar y que ocurren en los periodos intermedios entre chequeo y chequeo, entonces surgen las preguntas:
¿Cómo saber cuando llamar al doctor entre chequeo y chequeo?, ¿Qué es lo normal y qué cosas no?
Si experimentas algunos de los siguientes síntomas, deberás llamar a tu doctor lo más rápido posible:
Inusuales o severos calambres o dolor abdominal.
Disminución del movimiento del bebé después de las 28 semanas (menos de 10 movimientos en un periodo de dos horas).
Dificultad para respirar.
Cualquier sangrado en el segundo o tercer trimestre.
Signos de trabajo de parto prematuro como dolores regulares o presión en la parte baja de la espalda o en el abdomen, o una significante descarga de fluido.
Dolor o calambre en los brazos, piernas o pecho.
Fiebre alta.
Diarrea o vómito severo o persistente.
Visión borrosa o ver manchas en frente de tus ojos.
A veces asusta la ceguera emocional de las administraciones de servicios sociales que, en vez de cuidar a las personas en dificultad, las destrozan. La semana pasada una pareja joven, sin recursos, eran padres por primera vez. Ambos son discapacitados psíquicos y no tienen hogar. Les han retirado cautelarmente la custodia de su hija de dos días de vida.
La pequeña nació sin problemas y la madre la acogió con la misma ternura que las demás mamás, iniciando la creación de un fuerte vínculo emocional y dándole el pecho. Pero 48 horas después del nacimiento los servicios sociales intervinieron y les retiraron la custodia cautelarmente por temor a que no puedan atenderla. La apartaron de sus padres. Se la llevaron sin más. La policía tenía que agarrar al padre que, desesperado, trataba de impedir que arrancaran de su lado a la pequeña.
Y yo pienso en lo que debe sentir un bebé separado de su madre sin poder entender su ausencia y la falta de su cuerpo, su olor, su seno y su mirada.
Las Asociaciones de minusválidos de toda España están presionando para que se ayude a la pareja en vez de hacer daño a esa familia separándola. La Junta se defiende diciendo que no pretenden romper el vínculo, sino garantizar la protección de la menor, pues realmente sus padres no tienen los recursos para atenderla.
Ya han atacado la base del vínculo y han hecho sufrir a estas personas, han separado un bebé de su madre sin demostrar que le estaba perjudicando estar a su lado. En vez de hacer esto lo lógico, lo humano, sería que atendieran a los padres y los ayudaran por todos los medios posibles. Posiblemente su situación económica y personal, además de su minusvalía, les impiden cuidar en solitario a la pequeña pero ¿de verdad hay que hacer esto en vez de proporcionarles apoyo?
Ante esta impasibilidad de los servicios sociales que demuestran , con estas acciones, su ceguera hacia las necesidades emocionales y físicas, además de alimenticias de un bebé, me asusto. Creo que han cometido un error. La primera solución no es separar a las familias. Su obligación es proporcionarles la ayuda y el apoyo necesarios para garantizar las condiciones adecuadas y dignas para el bebé y sus padres.
Las personas que velan por la seguridad de los bebés tendrían que ser conscientes de lo importante que es el vínculo que se crea en el nacimiento, de lo que necesita un bebé estar con su madre, y de que la lactancia materna es fundamental.
Unos discapacitados psíquicos pueden ser buenos padres. Con ayuda, podrían.
Las declaraciones de la mamá más vieja del mundo sobre el proceso de maternidad y su mentira han hecho mella, el médico que le practicó la fecundación in vitro ha declarado que se siente engañado, y en nuestro país, se están manifestando para limitar la edad en los tratamientos de fecundación in vitro.
Así lo ha hecho saber el Instituto Universitario Dexeus de Barcelona, que tras un acuerdo unánime de los equipos médicos, ha limitado la edad en los tratamientos de las mujeres que deseen someterse a una fecundación in vitro a los 50 años, pues reconoce la gran demanda de mujeres que ya han atravesado la menopausia y que desean someterse al tratamiento para tener un hijo. Pareciera que más que un deseo ya se está convirtiendo en una moda, pero claro, no para todas las mujeres.
Por lo visto, y como recordó el comunicado remitido por la clínica barcelonesa, la Ley de Reproducción Humana Asistida especifica el limite de edad para las donaciones de óvulos a los 35 años, pero no la edad de las mujeres receptoras y sugiere que es un tema a tratar, pues en ello va la salud y el bienestar de las pacientes y sus futuros bebés.
Hay que tener fuerza de voluntad para realizar los exámenes de oposición horas después de dar a luz, pero también es cierto que cuando se da la oportunidad hay que aprovecharla por más que se haya interpuesto en los planes el nacimiento de un hijo.
Lo importante es que aunque en última instancia sea una decisión muy personal, se les brinde a las mujeres ingresadas para dar a luz la posibilidad de examinarse en el hospital.
Así lo ha anunciado el Servicio Gallego de Salud que se encargará de desplazar a una delegación del tribunal a los hospitales gallegos para garantizar que se cumplan las mismas condiciones que en el lugar del examen.
No son muchas las mujeres embarazadas o recientes madres que han decidido examinarse en el hospital ya que es un momento muy especial en el que una en lo que menos piensa es en pruebas, sin embargo gracias a la nueva Ley de Igualdad las mujeres que así lo desean pueden solicitar opositar estando ingresadas.
Admiramos el temple de esas madres que además de ocuparse de su bebés recién nacidos tienen la fuerza de voluntad de concentrarse en los libros.
Considero que ante la hospitalización de un menor son más importantes cuestiones como la atención personalizada, el afecto, el trato directo del personal con los padres, el contacto entre familiares y pequeños, incluso una sonrisa… a la hora de buscar un mayor bienestar de los mismos.
Aun así, también creo que buscar nuevas maneras de mejorar la calidad de vida y la salud de los niños hospitalizados nunca está de más.
Y es que en muchas ocasiones el bienestar de un niño en el hospital comienza por las instalaciones que lo acogen: que sean acogedoras, alegres en la medida de lo posible, infantiles al fin y al cabo. Hoy traigo otra propuesta experimental, en este caso pasando del sentido del oído y de la vista al olfato.
En el USP Hospital de Marbella se está experimentando una nueva manera de hacer más agradable la estancia de los pacientes de pediatría. Se trata de usar los beneficios de los aromas, en este caso perfumando con olor a talco las consultas y urgencias pediátricas con el fin de potenciar los estados de ánimo positivos y reducir el estrés y la ansiedad en pacientes y también en los empleados.
Ha sido escogido el talco por ser un olor que recuerda a la infancia, ya que, según la directora del USP Hospital de Marbella, “el aroma tiene un efecto poderoso sobre la memoria al poseer la cualidad de suscitar rápidas asociaciones” y ser recordado durante más tiempo.
Este proyecto se extenderá a toda la red de este grupo de hospitales privados tras esta prueba piloto en la que también participan el resto de instalaciones del hospital, en este caso a través de un olor especial (un aroma “amaderado con notas de melocotón”) que pretende el mismo fin.