En alguna que otra ocasión hemos hablado en Bebés y más sobre las metas que se han marcado a nivel mundial a través de organizaciones como la ONU en su programa Objetivos del Milenio, podemos destacar la educación para todos los niños, mejoras sanitarias o la erradicación del hambre, especialmente la infantil.
Difícil va a ser que se cumplan los objetivos que se han marcado y más cuando desde la misma ONU (Organización de las Naciones Unidas) nos indican que del dinero que esperaban recibir para enfrentarse a las crisis humanitarias como es el hambre, las necesidades médicas básicas, etc., y que ascendía a 635 millones de dólares, tan sólo han recibido un 30%.
En los lugares de nuestro planeta que son más conflictivos, los territorios palestinos, Irak, Sudán, etc., la situación para la infancia es verdaderamente dramática en todos los sentidos y parece que son muy pocos quienes se conmueven por la situación, el resto parecen ignorar lo que estos niños están padeciendo.
Tratamos el tema de los niños porque es quizás el más dramático por ser más indefensos, pero en general es toda la población quien sufre graves consecuencias. La imagen del sufrimiento de los niños debería ser suficiente recurso para conmover a todos los países, industrializados o en vías de desarrollo, para que cambiaran su modo de actuar, en algunas ocasiones tan fríamente y sin escrúpulos.
Uno de los objetivos del milenio debería ser ?proveer de sentimientos a los mandatarios de todos los países?, quizás así se lograrían cumplir los objetivos tan ansiados por quienes sí se conmueven.
Según un informe anual sobre el estado de la infancia proporcionado por UNICEF, la mortalidad infantil se ha reducido considerablemente en nuestro planeta, llegando a situarse por debajo de los 10 millones en los niños con edad inferior a los 5 años. La cifra es motivo de júbilo, tan sólo 15 años atrás, esta se situaba en torno a los 13 millones.
El progreso es quizás algo lento, pero se encuentra ligado a las ayudas de las distintas organizaciones y gobiernos de todo el mundo y como ya sabemos, estas no son suficientes para atajar con mayor contundencia el problema. Los programas básicos de salud como pueden ser las vacunas, la promoción de la lactancia materna, etc., son los elementos responsables de esta notable caída.
África sigue siendo el continente que encabeza el ránking de muertes infantiles, aunque se ha mejorado la situación, todavía queda mucho trabajo por hacer y es necesario aumentar la ayuda que se proporciona al continente africano. Las expectativas para cumplir la meta del milenio, en la que se quiere reducir la mortalidad infantil en dos terceras partes en el año 2015, se podría lograr pero no de forma equitativa.
América Latina y el Caribe son los lugares en los que la reducción ha sido muy acentuada y se espera lograr la meta gracias a ello. África sigue siendo de todos modos uno de los continentes más castigados y es necesario proporcionar mayor ayuda para reducir la mortalidad infantil.
El objetivo era reducir la mortalidad infantil por sarampión a la mitad entre 1999 y 2005, pero los asociados en la Iniciativa de la lucha contra el sarampión (Cruz Roja Americana, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU., Fundación de las Naciones Unidas, UNICEF y la Organización Mundial de la Salud), nos informan de que esta reducción ha sido superada, disminuyendo la mortalidad mundial en un 60%.
Sin duda es una buena noticia que en cifras se traduce, de 873.000 muertes en 1999 a 345.000 en 2005, siendo particularmente un éxito más acusado en África, con una reducción de un 75%, gracias al compromiso, los recursos aportados por los gobiernos nacionales y al apoyo de la Iniciativa de la lucha contra el sarampión.
La estrategia llevada a cabo para lograr superar el objetivo ha sido la administración de la vacuna a todos los lactantes, la segunda oportunidad de la vacunación a todos los niños, la vigilancia de la enfermedad y la mejora de la asistencia sanitaria, en lo que se incluyen los suplementos de vitamina A facilitados.
Esto demuestra, según dicho la Dra. Julie Gerberding, Directora de los CDC, ?que con estrategias adecuadas y una fuerte alianza de gobiernos y organizaciones comprometidas es posible reducir rápidamente la mortalidad infantil en los países en desarrollo?.
Los logros de esta campaña han venido acompañados de otros beneficios, como el suministro de mosquiteros que protegen contra el paludismo, los medicamentos antiparasitarios o los suplementos de la antes mencionada vitamina A.
Está claro que todavía queda mucho por hacer, las 345.000 muertes por sarampión que sucedieron en 2005 fueron mayoritariamente debidas a complicaciones como la diarrea, la neumonía o la encefalitis. El siguiente objetivo de las Naciones Unidas es una reducción del 90% para 2010, seguro que ya son muchos más los que confían en el futuro logro, ¿te incluyes?
Suecia puede ser uno de los países industrializados que presente una mayor concienciación del grave problema que sufren millones de niños de los países subdesarrollados, carencias como la educación o la sanidad son fruto de la pobreza extrema. En un intento por contribuir a atajar este grave problema, Suecia se ha comprometido a donar 42 millones de dólares a la Alianza GAVI, antaño conocida como Alianza Mundial de Vacunación.
Esta alianza está formada por gobiernos de países desarrollados y en vías de desarrollo, por la Organización Mundial de la Salud, por el Banco Mundial y diversas ONG’s entre otros. La donación realizada por Suecia será destinada a elaborar vacunas preventivas para los niños.
La ministra de Cooperación al Desarrollo Internacional de Suecia pronunció unas palabras que merecen realmente nuestros elogios, “La lucha contra las enfermedades de transmisión en los países más pobres es una de las principales prioridades para Suecia, ya que contribuye directamente con la mejora de la salud global, y es vital si se quiere alcanzar el Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducción de la mortalidad infantil”
Que tomen ejemplo otros países, este tipo de contribuciones ayudan a paliar un poco más el problema. Uno de los objetivos que todos los países debieran plantearse sería el reducir la mortandad infantil, la pobreza extrema, la falta de escolarización, todos los problemas que no permiten que estos países puedan desarrollarse adecuadamente y garantizar una mínima calidad de vida a sus habitantes y especialmente a los más pequeños.
Científicos japoneses de la Universidad de Osaka crearon un niño-robot con cuerpo biomimético (CB2) con el fin de comprender el desarrollo infantil.
CB2 mide 1,30 centímetros y pesa 33 kilos, afirman que es el robot más parecido a los humanos que se haya creado. Está diseñado de modo que se mueve y reacciona como un niño de entre 1 y 3 años, cuenta con casi 200 sensores para el tacto, pequeñas cámaras que actúan como si fueran ojos, un sensor de audio y una cuerda vocal artificial para hablar.
Nos cuesta comprender cómo podrán conocer el desarrollo de un bebé para empezar a caminar, aprender un lenguaje, reconocer cosas, etc., con un robot.
Os dejamos un vídeo que hemos encontrado en YouTube para que conozcáis a CB2.
Yo creía que este tipo de noticias ya no se oían, porque no son raros los partos múltiples en caso de tratamientos de fertilización asistida, pero sí que no es nada habitual que nazcan cinco niños en un mismo parto que hayan sido concebidos de forma natural, sin medicar otra técnica que la casualidad.
Los padres son mexicanos. Ella, Maira Miranda, tiene 32 años y él, 30, con un hijo mayor de 17 años, quien muy pronto será instruido en las artes de cambiar pañales pues lo que más hará falta ahora serán manos que ayuden.
Los cinco bebés, tres niños y dos niñas, nacieron por cesárea en un hospital público de la ciudad de México el miércoles pasado. El más pequeño pesó 770 gramos al nacer y se encuentra entubado pero fuera de peligro, mientras que los más grandes pesaron más de un kilo y medio.
Siempre es una alegría dar noticias de nacimientos, y más de quintillizos, que vienen a establecer el récord en nuestro blog (estaba en cuatro) del mayor número de hijos nacidos de una vez concebidos sin la mediación de técnicas médicas.
Este tipo de noticias me alegra el día, y ni me imagino cómo le habrá alegrado la vida a los padres de María, la bebé nacida el jueves en Sevilla.
Ha sido el primer bebé en Europa sometido a una cirugía fetal abierta para corregir la espina bífida que padecía en la que intervino un equipo de 15 médicos cuando el bebé tenía 26 semanas de gestación y pesaba apenas 900 gramos.
María ha sobrevivido a la operación, ha continuado desarrollándose dentro del vientre de la madre, y a las 32 semanas nació por cesárea con un peso de 2,075 kilos y 40 cm.
Si bien los médicos explicaron que la lesión no desaparece con la intervención, sí ayuda a reducir las secuelas y su intensidad, por lo que esperan que la niña sea capaz de andar por sí misma y que los problemas neurológicos sean menores. Esperemos que así sea. Seguiremos la evolución de la pequeña.
Recordemos que la espina bífida es una malformación congénita del sistema nervioso central, es un defecto que se produce en las primeras semanas de gestación al no cerrar adecuadamente la parte inferior del tubo neural.
Una de las recomendaciones para evitarlo es tomar diariamente una dosis de ácido fólico desde que se planea buscar el embarazo.
La intención ha sido la de fabricar portátiles de bajo coste (originariamente 100 dólares, ahora 175 al hacerlo compatible con Windows) para facilitar el acceso a la tecnología a los niños de los países más desfavorecidos.
Aunque pudiéramos creer que este tipo de cosas casi siempre caen en saco roto, en la foto podemos comprobar el proyecto hecho realidad, un portátil para cada niño en las clases de una escuela de Nigeria.
Aún no está claro si también se harán realidad los rumores de que el próximo año se venderán unidades para todos los públicos.
Esperemos que sí, pues por un bajo precio niños de todo el mundo podrán hacer sus pinitos en el ordenador.
Y cuanto más avance el proyecto, más niños de los países en desarrollo podrán acceder al ordenador, que hoy en día, lejos de ser un lujo se ha convertido en un elemento imprescindible para la educación.
La directora de una guardería de la ciudad alemana de Duisburgo ha sido suspendida temporalmente tras las duras protestas de varios padres contra el centro al enterarse de que algunos de los niños que acudían a la guardería solían jugar desnudos.
Al parecer unos 10 niños acostumbraban a quitarse la ropa para jugar y los profesores decidieron permitir este deseo y dejarles jugar sin ropa, en una habitación separada y siempre vigilados.
Un portavoz de la guardería comentó que “esa decisión fue incorrecta porque no se había informado de ello a los padres”.
La oficina de protección del menor de Duisburgo decidió suspender temporalmente a la directora y prohibir rigurosamente a las trabajadoras de la guardería que los pequeños volvieran a jugar desnudos.
A pesar de estas medidas muchos padres desconfían de la guardería y dos terceras partes de los 120 niños que acudían a la guardería no acuden todavía al centro.
Esta noticia llega justo un día después de que os comentara que mi hijo acostumbra a desnudarse en casa. Si tenemos en cuenta que la guardería viene a ser una extensión del hogar, un sitio donde ellos tienen que sentirse a gusto, entendería perfectamente que mi hijo lo hiciera si fuera a la guardería.
He querido indagar sobre la ciudad de Duisburgo, “quizá sea un pueblecillo alemán” pensaba, ya que la visión que solemos tener de estos países desde España es que están uno (o tres) peldaños por encima nuestro, pero no, es una ciudad con todas las letras, de nada menos que 500.000 habitantes.
Por mi parte no me importaría que mi hijo fuera uno de esos niños, o que no lo fuera y hubiera niños que lo hicieran, pero entiendo que hay padres con una visión diferente de este tema por miedos y tabúes sobre la sexualidad y la desnudez.
Lamentablemente nos vamos acostumbrando a oír noticias sobre el hambre, el trabajo infantil y las enfermedades que afectan a millones de niños del mundo, hasta que surge una que nos da un cachetazo de realidad.
En África subsahariana, un niño de cada seis no sobrevive más de cinco años, y lo más triste es que las causas son evitables.
Esa es la conclusión a la que ha llegado el estudio presentado por UNICEF sobre El estado de la infancia en África 2008. Como era de esperar el estado de los niños en el continente más castigado del mundo es lamentable, aunque paradójicamente la mortalidad infantil ha disminuido un 14% en los últimos 16 años. Sin embargo, todavía queda muchísimo camino por recorrer para lograr uno de los Objetivos del Milenio, erradicar la muerte infantil en el mundo.
Las cifras del informe no son para tomar a la ligera. En el año 2006 murieron en esta región cinco millones de niños y niñas menores de 5 años, es decir 14.000 muertes por día.
Las muertes más frecuentes se deben a enfermedades como la diarrea o la malaria que pueden prevenirse fácilmente con el uso de mosquiteras, insecticidas y educando a las madres para evitar la escasez de alimentos y la desnutrición de los más pequeños. Suena a medidas simples, al alcance de quienes estamos de este lado. Pero allí suena a oro.
Ya se han conseguido grandes logros en la región norte de África con respecto a la mortalidad infantil, por lo que el camino ya está abierto. Sólo falta el compromiso y la cooperación a todos los niveles para conseguirlo.
No quiero entrar en política, pero luego se preguntan por qué se arriesgan las embarazadas a cruzar todo el continente y el mar en busca de una vida mejor para sus hijos. En este informe está la respuesta.