Según un informe anual sobre el estado de la infancia proporcionado por UNICEF, la mortalidad infantil se ha reducido considerablemente en nuestro planeta, llegando a situarse por debajo de los 10 millones en los niños con edad inferior a los 5 años. La cifra es motivo de júbilo, tan sólo 15 años atrás, esta se situaba en torno a los 13 millones.
El progreso es quizás algo lento, pero se encuentra ligado a las ayudas de las distintas organizaciones y gobiernos de todo el mundo y como ya sabemos, estas no son suficientes para atajar con mayor contundencia el problema. Los programas básicos de salud como pueden ser las vacunas, la promoción de la lactancia materna, etc., son los elementos responsables de esta notable caída.
África sigue siendo el continente que encabeza el ránking de muertes infantiles, aunque se ha mejorado la situación, todavía queda mucho trabajo por hacer y es necesario aumentar la ayuda que se proporciona al continente africano. Las expectativas para cumplir la meta del milenio, en la que se quiere reducir la mortalidad infantil en dos terceras partes en el año 2015, se podría lograr pero no de forma equitativa.
América Latina y el Caribe son los lugares en los que la reducción ha sido muy acentuada y se espera lograr la meta gracias a ello. África sigue siendo de todos modos uno de los continentes más castigados y es necesario proporcionar mayor ayuda para reducir la mortalidad infantil.
El objetivo era reducir la mortalidad infantil por sarampión a la mitad entre 1999 y 2005, pero los asociados en la Iniciativa de la lucha contra el sarampión (Cruz Roja Americana, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU., Fundación de las Naciones Unidas, UNICEF y la Organización Mundial de la Salud), nos informan de que esta reducción ha sido superada, disminuyendo la mortalidad mundial en un 60%.
Sin duda es una buena noticia que en cifras se traduce, de 873.000 muertes en 1999 a 345.000 en 2005, siendo particularmente un éxito más acusado en África, con una reducción de un 75%, gracias al compromiso, los recursos aportados por los gobiernos nacionales y al apoyo de la Iniciativa de la lucha contra el sarampión.
La estrategia llevada a cabo para lograr superar el objetivo ha sido la administración de la vacuna a todos los lactantes, la segunda oportunidad de la vacunación a todos los niños, la vigilancia de la enfermedad y la mejora de la asistencia sanitaria, en lo que se incluyen los suplementos de vitamina A facilitados.
Esto demuestra, según dicho la Dra. Julie Gerberding, Directora de los CDC, ?que con estrategias adecuadas y una fuerte alianza de gobiernos y organizaciones comprometidas es posible reducir rápidamente la mortalidad infantil en los países en desarrollo?.
Los logros de esta campaña han venido acompañados de otros beneficios, como el suministro de mosquiteros que protegen contra el paludismo, los medicamentos antiparasitarios o los suplementos de la antes mencionada vitamina A.
Está claro que todavía queda mucho por hacer, las 345.000 muertes por sarampión que sucedieron en 2005 fueron mayoritariamente debidas a complicaciones como la diarrea, la neumonía o la encefalitis. El siguiente objetivo de las Naciones Unidas es una reducción del 90% para 2010, seguro que ya son muchos más los que confían en el futuro logro, ¿te incluyes?
Lamentablemente nos vamos acostumbrando a oír noticias sobre el hambre, el trabajo infantil y las enfermedades que afectan a millones de niños del mundo, hasta que surge una que nos da un cachetazo de realidad.
En África subsahariana, un niño de cada seis no sobrevive más de cinco años, y lo más triste es que las causas son evitables.
Esa es la conclusión a la que ha llegado el estudio presentado por UNICEF sobre El estado de la infancia en África 2008. Como era de esperar el estado de los niños en el continente más castigado del mundo es lamentable, aunque paradójicamente la mortalidad infantil ha disminuido un 14% en los últimos 16 años. Sin embargo, todavía queda muchísimo camino por recorrer para lograr uno de los Objetivos del Milenio, erradicar la muerte infantil en el mundo.
Las cifras del informe no son para tomar a la ligera. En el año 2006 murieron en esta región cinco millones de niños y niñas menores de 5 años, es decir 14.000 muertes por día.
Las muertes más frecuentes se deben a enfermedades como la diarrea o la malaria que pueden prevenirse fácilmente con el uso de mosquiteras, insecticidas y educando a las madres para evitar la escasez de alimentos y la desnutrición de los más pequeños. Suena a medidas simples, al alcance de quienes estamos de este lado. Pero allí suena a oro.
Ya se han conseguido grandes logros en la región norte de África con respecto a la mortalidad infantil, por lo que el camino ya está abierto. Sólo falta el compromiso y la cooperación a todos los niveles para conseguirlo.
No quiero entrar en política, pero luego se preguntan por qué se arriesgan las embarazadas a cruzar todo el continente y el mar en busca de una vida mejor para sus hijos. En este informe está la respuesta.
Suecia puede ser uno de los países industrializados que presente una mayor concienciación del grave problema que sufren millones de niños de los países subdesarrollados, carencias como la educación o la sanidad son fruto de la pobreza extrema. En un intento por contribuir a atajar este grave problema, Suecia se ha comprometido a donar 42 millones de dólares a la Alianza GAVI, antaño conocida como Alianza Mundial de Vacunación.
Esta alianza está formada por gobiernos de países desarrollados y en vías de desarrollo, por la Organización Mundial de la Salud, por el Banco Mundial y diversas ONG’s entre otros. La donación realizada por Suecia será destinada a elaborar vacunas preventivas para los niños.
La ministra de Cooperación al Desarrollo Internacional de Suecia pronunció unas palabras que merecen realmente nuestros elogios, “La lucha contra las enfermedades de transmisión en los países más pobres es una de las principales prioridades para Suecia, ya que contribuye directamente con la mejora de la salud global, y es vital si se quiere alcanzar el Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducción de la mortalidad infantil”
Que tomen ejemplo otros países, este tipo de contribuciones ayudan a paliar un poco más el problema. Uno de los objetivos que todos los países debieran plantearse sería el reducir la mortandad infantil, la pobreza extrema, la falta de escolarización, todos los problemas que no permiten que estos países puedan desarrollarse adecuadamente y garantizar una mínima calidad de vida a sus habitantes y especialmente a los más pequeños.
Los bebésque nacen demasiado pronto y demasiado pequeños representan una proporción cada vez mayor de defunciones lactantes, según las nuevas estadísticas del National Center for Health Statistics (NCHS).
Los bebés que murieron de parto prematuro y por causas relacionadas representaban el 36,5 por ciento de las muertes de lactantes en 2005, frente a un 34,6 por ciento en 2000, según la “Estadística de Mortalidad Infantil del Período 2005 relacionado nacimiento / muerte infantil del banco de datos?.
“En esencia, no ha habido mejora en la tasa de mortalidad infantil desde 2000, y el aumento de la proporción de bebés que mueren de parto prematuro y por causas relacionadas es preocupante?.
“La prevención de nacimientos prematuros es crucial para la reducción de la tasa de mortalidad infantil y para que cada bebé tenga un comienzo saludable en la vida.”
Más de medio millón de bebés nacen prematuros (menos de 37 semanas de gestación) cada año y los que sobreviven se enfrentan al riesgo de vida con consecuencias para la salud, tales como la respiración y los problemas de alimentación, parálisis cerebral y problemas de aprendizaje.
Las tasas de mortalidad de recién nacidos incluso unas semanas antes, o tardías “prematuros” (34 semanas de gestación) fueron tres veces superiores a las de los recién nacidos a término.
El informe encontró que la tasa de mortalidad en bebes de muy bajo peso al nacer (aquellos que pesan menos de 1500 gramos o tres y un tercio libras) no ha cambiado desde el año 2000.
El bajo peso al nacer y parto prematuro son las principales causas de mortalidad infantil y las tasas de ambos han aumentado de manera constante desde mediados del decenio de 1980.
Habiendo contribuido a este aumento de mortalidad, el aumento de partos múltiples por la mayor utilización de la tecnología de reproducción asistida, el aumento de cesáreas y de inducciones al trabajo de parto.
En alguna que otra ocasión hemos hablado en Bebés y más sobre las metas que se han marcado a nivel mundial a través de organizaciones como la ONU en su programa Objetivos del Milenio, podemos destacar la educación para todos los niños, mejoras sanitarias o la erradicación del hambre, especialmente la infantil.
Difícil va a ser que se cumplan los objetivos que se han marcado y más cuando desde la misma ONU (Organización de las Naciones Unidas) nos indican que del dinero que esperaban recibir para enfrentarse a las crisis humanitarias como es el hambre, las necesidades médicas básicas, etc., y que ascendía a 635 millones de dólares, tan sólo han recibido un 30%.
En los lugares de nuestro planeta que son más conflictivos, los territorios palestinos, Irak, Sudán, etc., la situación para la infancia es verdaderamente dramática en todos los sentidos y parece que son muy pocos quienes se conmueven por la situación, el resto parecen ignorar lo que estos niños están padeciendo.
Tratamos el tema de los niños porque es quizás el más dramático por ser más indefensos, pero en general es toda la población quien sufre graves consecuencias. La imagen del sufrimiento de los niños debería ser suficiente recurso para conmover a todos los países, industrializados o en vías de desarrollo, para que cambiaran su modo de actuar, en algunas ocasiones tan fríamente y sin escrúpulos.
Uno de los objetivos del milenio debería ser ?proveer de sentimientos a los mandatarios de todos los países?, quizás así se lograrían cumplir los objetivos tan ansiados por quienes sí se conmueven.
Científicos japoneses de la Universidad de Osaka crearon un niño-robot con cuerpo biomimético (CB2) con el fin de comprender el desarrollo infantil.
CB2 mide 1,30 centímetros y pesa 33 kilos, afirman que es el robot más parecido a los humanos que se haya creado. Está diseñado de modo que se mueve y reacciona como un niño de entre 1 y 3 años, cuenta con casi 200 sensores para el tacto, pequeñas cámaras que actúan como si fueran ojos, un sensor de audio y una cuerda vocal artificial para hablar.
Nos cuesta comprender cómo podrán conocer el desarrollo de un bebé para empezar a caminar, aprender un lenguaje, reconocer cosas, etc., con un robot.
Os dejamos un vídeo que hemos encontrado en YouTube para que conozcáis a CB2.
Según un estudio elaborado por científicos pertenecientes a la Universidad de Arkansas (Estados Unidos), la principal causa de mortandad infantil en ese país son los defectos de nacimiento, como puede ser la estenosis de la válvula pulmonar, (enfermedad en la que el flujo sanguíneo que proviene del ventrículo derecho del corazón, se obstruye a la altura de la válvula que separa el corazón de la arteria pulmonar, la válvula pulmonar), superando cualquier enfermedad relacionada con un bebé prematuro o los posibles problemas cardíacos.
Una de las causas más comunes en la estenosis pulmonar es el estrechamiento de la válvula pulmonar cuando el feto se está desarrollando, no se conoce el factor que desencadena este defecto, pero sí se conoce que esta es una de las razones por la que son hospitalizados más recién nacidos en el mencioando país.
En el estudio se tomaron como referencia los datos proporcionados por recién nacidos del año 2003 que aún no contaban con 10 días de edad. Se estima que actualmente hasta un 4% de los recién nacidos presentan algún tipo de defecto.
Realmente es un serio problema en el que muchos científicos intentan desvelar los motivos desencadenantes de estas malformaciones, sin embargo, serán necesarios numerosos estudios para poder desvelar y minimizar este tipo de problemas en el desarrollo de los futuros bebés.
El cáncer afecta a un gran número de niños en el mundo, siendo la segunda causa de mortalidad infantil. El más frecuente es la leucemia linfoblástica aguda seguida de los tumores del sistema nervioso central y los tumores de los ganglios linfáticos.
La investigación es una de las vías directas para lograr tratamientos y curas eficaces en la lucha contra el cáncer. Con ese objetivo se ha abierto la Sala Blanca en el Hospital Niño Jesús de Madrid, la primera sala del país dedicada a la investigación y al tratamiento de tumores metastáticos infantiles.
Ocupa 155 metros cuadrados en la Unidad de Onco-Hematología y Transplante Hematopoyético del hospital y cuenta con cuatro laboratorios bien diferenciados y separados dedicados a biología molecular, criopreservación, terapia celular y terapia génica. Al trabajar con células humanas cultivadas cuentan con estrictas medidas en cuanto a condiciones de control de contaminación, temperatura, humedad y presión.
Desde luego, es un gran paso en la investigación del cáncer infantil que España cuente con una sala especializada en el ámbito de la oncología pediátrica. Los expertos han dicho que servirá para desarrollar una nueva estrategia experimental para el tratamiento de los tumores metastáticos en los niños.
Esperamos conocer pronto importantes avances como resultado de los ensayos que se lleven a cabo en la nueva sala. Siempre que sea para prevenir y mejorar la recuperación de los niños oncológicos será una buena noticia.
A pesar de que la diferencia y los datos en general han disminuido en los últimos treinta años, los niños siguen teniendo mayor probabilidad de morir en la etapa perinatal que las niñas en los países industrializados. Los datos de mortalidad de quince países (once europeos, Canadá, EEUU, Japón y Australia) demuestran que la diferencia en probabilidades alcanzó su máximo en 1970, cuando los niños tenían alrededor de un 30% más de probabilidades de fallecer que las niñas en el rango de edad de un año.
En las pasadas tres décadas, la diferencia se ha hecho más estrecha, pues en los niños de nuestros días ocurren un 20% más de muertes que en las niñas. Este ajustamiento en los datos ha sido debido, principalmente, a las mejores prácticas médicas que se han desarrollado y que parecen ayudar a que más bebés alcancen el año de vida. Durante el siglo pasado, las causas de mortalidad infantil en los países desarrollados pasaron de las infecciones alimentarias tales como diarreas, a enfermedades congénitas y complicaciones asociadas al embarazo y parto prematuro.
De hecho, los chicos tienen un 60% más de probabilidad que las chicas de nacer antes de tiempo y presentar, por tanto, problemas derivados del nacimiento pretérmino como síndrome respiratorio neonatal, una enfermedad que dificulta la respiración del niño. Este síndrome puede ocurrir en bebés cuyos pulmones no están suficientemente desarrollados. Además los niños tienen un mayor riesgo de sufrir lesiones en el nacimiento y mortalidad perinatal debido al mayor tamaño de su cuerpo y de su cabeza.
La mayor mortalidad en hombres en casi todas las edades suele ser atribuida a sus comportamientos de más alto riesgo como el tabaquismo o actos violentos, pero en los bebés, estos comportamientos son sustituidos por explicaciones biológicas tales como el tamaño.